La realidad es incómoda: el haber jubilatorio promedio en Argentina apenas cubre el 30–40% del último sueldo en blanco, y todavía menos si sos monotributista, autónomo o empleado en negro. Un Plan de Retiro privado no es un lujo: es la forma concreta de no depender de lo que el sistema te dé en 20 años.
El haber mínimo en Argentina cubre apenas alimentos y servicios. Si dependés solo de ANSES, tu nivel de vida se desploma al jubilarte.
Miles de profesionales y emprendedores no acumulan años de aportes suficientes. Sin un plan privado, llegan a los 65 sin red.
Posponer es el error más caro. Cada año perdido te obliga a aportar el doble después para llegar al mismo capital.
Un Plan de Retiro es un acuerdo de aportes programados que vos definís (mensual, en pesos o dólares) y que la compañía invierte en un fondo regulado. Llegado el momento del retiro, recibís el capital acumulado más los rendimientos, como suma única o como renta mensual.
Definís un monto que sí podés sostener. La clave no es el tamaño del aporte, sino la disciplina a lo largo de 15, 20 o 30 años.
El dinero se invierte en instrumentos regulados por la SSN y el BCRA. No hay magia: hay tiempo, interés compuesto y disciplina.
Podés aumentar, pausar (en circunstancias específicas) o adelantar aportes. Tu vida cambia, tu plan debe poder cambiar también.
Muchos planes incluyen seguro de vida y de invalidez total. Si te pasa algo, tu familia recibe la cobertura completa.
Te mostramos números reales: cuánto aportar por mes, durante cuánto tiempo y qué capital podés lograr a los 60, 65 o 70 años. Sin compromiso.
Pedir mi simulación gratisCharlamos por WhatsApp tu situación: edad, ingreso, si aportás a ANSES y qué nivel de vida querés conservar.
Te armamos 3 escenarios numéricos: conservador, base y dinámico. Con valores en pesos y en dólares.
Elegís el escenario que te cierra. Te explicamos qué cubre, qué cobra la compañía y qué letra chica existe.
Revisamos el plan cada 6 meses. Ajustamos aportes si suben tus ingresos o cambian tus metas.
El mejor momento fue hace 10 años; el segundo mejor es hoy. Empezar a los 30 con un aporte chico equivale a empezar a los 45 con un aporte más del doble. El factor crítico no es el monto, es el tiempo.
Sí. Existen planes en pesos ajustables y planes nominados en dólares (USD). La elección depende de tu fuente de ingreso y de tu horizonte: a más años, menos importa la moneda y más importa el rendimiento real.
El plan se mantiene con el capital ya acumulado, pero pierde capacidad de crecer. Cada compañía tiene reglas sobre rescate parcial, suspensión temporaria y reactivación: te las mostramos en la propuesta para que no haya sorpresas.
Especialmente si sos monotributista. La categoría más baja del monotributo aporta menos del 50% de lo necesario para una jubilación digna. Un plan privado complementa lo que el sistema no te va a dar.
Depende del plan y de tu objetivo. Para una persona de 35 años que busca un capital de retiro razonable, las cuotas arrancan en valores accesibles equivalentes a una salida o un servicio mensual. Te lo calculamos en 24 hs.